E.T. (Steven Spielberg, 1982).
Lógicamente, el cuellilargo encabeza mi lista y la de la gran mayoría, no cabe duda. El pequeño E.T. nos despierta ternura desde su primera aparición en la pantalla (aunque tengo que admitir, que la primera vez que le puse en ojo encima, era pequeña y me dio muchísimo miedo). Un personajillo que [...]